JSE-Egaz Ramón Rubial se adhiere al homenaje que el Gobierno Vasco realizará a las ví­ctimas policiales de los sucesos de Vitoria el 3 de marzo de 1976 y se felicita porque organice el mismo.

Conviene recordar, que durante el mes de enero de 1976, unos seis mil trabajadores de toda ideologí­a y condición, iniciaban una huelga en contra del decreto de topes salariales y en defensa de mejores condiciones de trabajo. Fue durante la tercera convocatoria de huelga, un tres de marzo, cuando la policí­a armada entró en la Iglesia de San Francisco de Así­s en Vitoria, en la que estaba previsto realizar una asamblea de trabajadores, y conminó en un desalojo a tiros asesinando a Pedro Marí­a Martí­nez de Ocio, Francisco Aznar Clemente, Romualdo Barroso Chaparro, Josí© Castillo y Bienvenido Pereda, todos ellos de entre 17 y 32 aí±os.

Una actuación que uno de los propios policí­as definió por radio como un “Buen servicio” y “una masacre” Y se vanagloriaba de haber “contribuido a la paliza más grande de la historia”.

Un homenaje por tanto, a unos trabajadores que resultaron muertos por la reivindicación de mejores derechos laborales, pero que tambií©n luchaban contra la entonces todaví­a vigente prohibición de reunión. Una policí­a, todaví­a franquista a pesar de la transición, dirigida por un exministro Franquista, entonces responsable de Gobernación, Manuel Fraga Iribarne.

Desde JSE-Egaz Ramón Rubial nos adherimos al homenaje de estas ví­ctimas y reconocemos que quizás durante todos estos aí±os no hemos estado lo suficientemente cerca de los familiares de las mismas. Por eso, tambií©n destacamos como positivo que el Gobierno Vasco realice por primera vez este homenaje y recordatorio.

Somos conscientes que en cualquier hecho de este tipo, hace falta trabajar por la memoria sin generar odio ni rencor. Reivindicar memoria como homenaje y tambií©n como recuerdo para que no vuelva a ocurrir nada parecido, pero sin en ningíºn caso transmitir el odio a generaciones venideras.