Juventudes Socialistas celebra la retirada de la reforma de la Ley de Salud Sexual e Interrupción Voluntaria del Embarazo, fruto de la presión ciudadana y de las reivindicaciones que, abanderadas por el colectivo feminista, llevan apoyando todos estos meses

 

Los y las jóvenes socialistas, firmes defensores de la Actual Ley de Plazos, aplauden la dimisión del ministro Gallardón tras pretender atentar contra los derechos y libertades de las mujeres, “El ministro ha jugado con las mujeres, tales amenazas no podían concluir sin responsabilidades políticas”

 

 

Juventudes Socialistas aplaude la victoria de la presión ciudadana que ha conseguido la permanencia de la actual Ley del Aborto. Una ley “preventiva, con garantía jurídica y sanitaria para la mujer” que se asemeja a la legislación de los países europeos del entorno, que fue aprobada por el anterior gobierno socialista con un gran consenso social, y que iba a ser truncada por el Partido Popular.

 

Para la organización, “El Gobierno de Rajoy pretendía, con una actitud inaceptable, legislar sobre la base de una moral religiosa contra la capacidad de decisión de las ciudadanas”. “Los colectivos feministas, con los que hemos trabajado mano a mano desde el primer momento, ven hoy como la presión ciudadana ha permitido la retirada de una reforma que sólo incrementaba el sufrimiento de las mujeres que debían afrontar esta difícil situación”

 

Para las juventudes socialistas “Nos seguirán teniendo de frente, exigimos al Partido Popular que respete el sentir ciudadano, dé esta batalla por perdida y retire su recurso contra la actual Ley de Plazos ante el Tribunal Constitucional”. “Tampoco aceptaremos que se ponga en riesgo la vida de menores -añaden-, que las mujeres de 16 y 17 años necesiten el consentimiento de sus padres y madres para abortar. La ciudadanía ha hablado, las mujeres deciden por si mismas sobre su maternidad y no van a permitir ningún tipo de injerencia en su autonomía”.

 

La organización juvenil sentencia, “El anteproyecto de ley atentaba directamente contra las mujeres y tal ataque no podía concluir sin responsabilidades políticas dentro del Gobierno del PP”. Y concluye, “Gallardón le ha echado un pulso a la ciudadanía y, asumiendo su derrota, la dignidad le obliga a marcharse”.